Continuación del capítulo 4.3
- Jonn All
- 12 may
- 2 min de lectura
Una figura apareció entre el humo.
Uno de los tamers.
No llevaba máscara.
Era una mujer.
Por un segundo me sorprendió más eso que la bestia a su lado: un felino enorme, de mirada intimidante, su cuerpo tenso cubriéndola como una sombra viva. La tamer se acercó sin dudarlo y, con una sola mano, nos sacó del vehículo, que ya mostraba daños evidentes.
Su rostro era amable. Extrañamente calmado para el caos que nos rodeaba.
Había humo, tierra suspendida en el aire, ceniza, fragmentos de algo que no quise identificar. Ver más allá era casi imposible.
Entonces el cielo se rasgó.
Rayos dorados y chispas azuladas cruzaron el espacio como estrellas fugaces lanzadas a toda velocidad. Un zarpazo invisible desfiguró el ambiente. El aire se volvió helado por un segundo—
y luego explotó.
Una masa horrenda estalló frente a nosotras, deshaciéndose en algo viscoso, nauseabundo. El olor fue tan intenso que me hizo llorar de inmediato. Restos, fragmentos, fluidos… todo cayó alrededor, incluso sobre nosotras.
El mundo se volvió blanco.
Cuando la bruma comenzó a disiparse, distinguí la silueta de algo enorme, destrozado en pedazos, sus restos cubriendo todo lo que alcanzaba a ver.
Itsuki y la tamer me jalaron sin darme tiempo a reaccionar. El felino salió al frente, y entonces lo vi con claridad: su piel ya no era oscura. Era blanca como la nieve, moteada con un patrón suave, casi hermoso.
Me quedé paralizada.
Todo había ocurrido en segundos.
Y entonces lo sentí.
Mi ropa.
Había cambiado.
Las telas que me cubrían se transformaron en un blanco puro, casi luminoso. Las flores que adornaban la corona sobre mi cabeza brillaron con un azul tenue, ligero, vivo. Los detalles de mi vestimenta se tornaron dorados, captando la atención incluso entre el polvo y las sombras.
El Alter reaccionó al instante.
Capitan. Capitan…
La palabra se repitió, insistente, alarmada.
Una diosa.
La sangre se me heló.
Creo que, en ese momento, comprendí algo con absoluta claridad:
estaba en serios problemas.
Comentarios