top of page
Buscar

Continuación del capítulo 7.7

Otra cosa que… voy a tener que aprender rápido.

Aprieto un poco más la almohada contra mí.

Y por un momento…

Quiero pretender que escuchó el leve sonido de la ciudad allá afuera.

Y el eco de todo lo que aún no comprendo.

La habitación finalmente quedó en silencio.

O lo más cercano al silencio que podía existir en Leim.

Abajo, la ciudad seguía viva. El murmullo constante del bazar subía desde las calles iluminadas, mezclándose con el viento frío que entraba por la ventana abierta. Las estrellas seguían ahí, inmóviles, observándolo todo.

Itsuki estaba sentada frente a mí entre almohadas y mantas, sosteniendo uno de los pequeños caramelos entre los dedos mientras pensaba qué decir.

Pero yo ya no podía esperar más.

Demasiadas cosas no encajaban.

Ar.

Leim.

Luna.

Los susurros.

Las miradas.

Y esa sensación constante de que todos sabían algo menos nosotras.

Respiro hondo.

Y me acerco.

Itsuki parpadea apenas cuando tomo suavemente su cuello, justo donde la conexión puede alinearse mejor con el Alter. La placa en el mío responde de inmediato; siento el leve cosquilleo eléctrico recorrer mis nervios mientras el sistema reconoce el contacto.

No es agresivo.

Pero sí íntimo.

Muy íntimo.

La conciencia de Itsuki comienza a filtrarse lentamente hacia mí, no completa, solo lo suficiente para permitir una comunicación directa y clara. Sensaciones, emociones pequeñas, pensamientos inmediatos… todo mucho más cercano de lo normal.

Sus ojos se abren un poco más.

Y yo hablo antes de perder el valor.

—Dime qué es lo que sabes.

Mi voz llega a través del Alter, limpia, directa.

—¿Qué te dijeron sobre Leim?

Aprieto apenas los dedos, nerviosa sin querer demostrarlo.

—Quiero… no, necesito saberlo.

La conexión transmite mi ansiedad antes incluso de que termine de hablar.

—Necesitamos saber qué es lo que nosotras no conocemos… o qué creen dentro del bazar.

Bajo un poco la mirada.

—Porque no sé a qué nos enfrentaremos… y el cabeza dura de Ar no dice nada.

Frunzo el ceño.

—Ni siquiera me mira.

En cuanto lo digo…

Lo siento.

La reacción de Itsuki llega primero por la conexión.

Sorpresa.

Luego diversión.

Sus labios tiemblan apenas antes de que haga señas rápidas.

—¿Te avergonzaste?

Mi cuerpo reacciona antes que mi cabeza.

—¡¿Qué?! —respondo demasiado rápido.

Siento el calor subir hasta mis mejillas y quiero desaparecer en ese mismo instante.

Maldita sea.

Luna.

Su rostro vuelve a cruzarse por mi mente: el cabello chocolate, esos ojos color caramelo, la manera en la que se aferraba a Ar…

Y peor aún…

Cómo él permitía que lo hiciera.

Apartó la mirada inmediatamente.

Intentando esconder mi vergüenza.

Mi preocupación.

Mi confusión.

—No digas tonterías… —murmuro, demasiado consciente de mí misma ahora.

Itsuki sonríe más.

Lo siente todo por la conexión.

Eso empeora todo.

Intento recuperar compostura rápidamente y vuelvo a mirarla, esta vez más seria.

—Por favor…

Mi voz baja.

Más honesta.

—Ahora que estamos conectadas… necesito saber.

El Alter estabiliza la conexión entre ambas; puedo sentir cómo las emociones de Itsuki disminuyen lentamente para concentrarse.

—Dime qué es todo esto.

La habitación parece quedarse quieta.

Las estrellas al otro lado del vitral.

La ciudad respirando abajo.

El viento entrando suavemente.

Y nosotras dos…

Sentadas entre dulces, mantas y preguntas que ya no podían seguir ocultándose.

 Por favor aprovechemos la conexión y dímelo todo, todo lo que te dijeron!

Es entonces cuando esa calidez me invade…

Y el frío responde.

La conciencia se me pierde entre colores difusos mientras una presión nace en mi pecho, tan profunda… tan intensa… que me ahoga.

Silencio.

Y luego—

Todo.

El bullicio escandaloso de un mundo entero cayéndome encima.

Voces.

Viento.

Lluvia.

El sonido me atraviesa sin control, mezclándose dentro de mi cabeza hasta hacerme temblar. Las lágrimas comienzan a brotarme por puro nervio, por desesperación, por esa horrible sensación de que el aire ya no entra en mis pulmones.

Me estruja.

Me rompe.

Necesito respirar.

Necesito salir.

Y entonces…

La bocanada de aire llega de golpe.

Violenta.

Como despertar después de haberse hundido demasiado profundo.

Frente a mí se revela un pasaje distinto.

Entre el ruido.

Entre el sueño imposible.

Entre los reflejos deformados sobre el agua acumulada por la lluvia.

Y ahí…

Me veo.

O creo verme.

A mí misma.

Distorsionada entre los charcos y las gotas que golpean el suelo de lo que parece ser… la misma ciudad.


 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Continuación del capítulo 7.6

Y yo… Solo seguía intentando entender qué estaba pasando. Porque cuanto más avanzábamos entre aquella ciudad de luz amarilla, magia y belleza… Más sentía que nosotros no pertenecíamos ahí. O peor. Que

 
 
 
Continuación del capítulo 7.5

Según los registros, Leim era el nombre de la deidad madre… la que dio origen a todo: tierra, ríos, mares… Y ese punto exacto— La puerta frente a nosotros— Era donde, supuestamente, todo comenzó. Ahor

 
 
 
Continuación del capítulo 7.4

—Pensamos que iríamos al hangar del Ark 10… donde estamos conectados… Pero no termina. Ar lo interrumpe. Otra vez. Más firme. Más intenso. —Lo que hiciste con la mano… el ataque a Baran… Silencio. —No

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page